En Amércia, hay una ENORME variedad de realidades, experiencias, normas e incluso puntos de vista respecto a muchos temas relativos a las Ciclovías Recreativas, por lo que es realmente imposible e inútil intentar dar o proponer reglas generales. Por lo anterior, toda la información que entregamos a continuación debe acogerse solo como una referencia y como una orientación que, cada ciudad, cada líder y cada Ciclovía Recreativa debe evaluar y sopesar para determinar su factibilidad y aplicabilidad a nivel local.

Desvíos vehiculares: su importancia, su selección y gestión
Toda Ciclovía Recreativa se desarrolla ocupando vías normalmente utilizadas por transporte motorizado, ya sea éste particular o público. Esta ocupación de la vialidad por parte de la Ciclovía Recreativa (CR), la mayor parte de las veces, implica una ocupación total, es decir, una utilización y cierre de todas las pistas (en uno o dos sentidos) de la vía o calle. Esta situación, como es lógico e inevitable, obliga a generar desvíos vehiculares de modo que el desplazamiento de los vehículos particulares y, en especial, los de transporte público, se puedan mantener, pero por vías alternativas.
Este factor –generar alternativas viales- es tan importante, que resulta prácticamente imposible plantear, conseguir la aprobación y desarrollar una Ciclovía Recreativa en una vía que no cuente con, al menos, una ruta que pueda reemplazar temporalmente, durante el desarrollo de la actividad, a la vía que se transforma en CR.
Pero, ¿cómo se escoge esta vía alternativa y cómo se administra o gestiona?
Una vía o ruta alternativa o de desvío que reemplace a la calle que se ocupa como Ciclovía Recreativa debe cumplir, al menos, los siguientes dos criterios:
1) Debe, en todo lo posible, no alejarse a más de 800 metros si solo afecta a vehículos particulares y a no más de 400 a 500 metros si implica el desvío de transporte público, pues la idea es que los usuarios del transporte colectivo no deban caminar, fruto del desvío, más de medio kilómetro en exceso producto del desarrollo de la CR.
2) Debe tener la capacidad suficiente para tener una “carga” equivalente a su flujo vehicular normal, más el flujo vehicular que se le sumará desde la vía que ocupa la Ciclovía Recreativa
Por último, el desvío normalmente deberá habilitarse y gestionarse de dos maneras:
a)    Informándolo y dándolo a conocer en todo lo posible, ya sea por medios digitales, así como también incluyendo la gráfica del desvío en la papelería que eventualmente se utilice para promover la CR.
b)    Colocando señales de tránsito temporales que indiquen, con la mayor claridad y profusión posible, cuál es el desvío vehicular que los automovilistas y el transporte público deberá seguir durante el desarrollo de la CR. Se aclara en este punto que algunas Ciclovías Recreativas, por estar ya tan asentadas, ser tan antiguas y ser tan conocidas y validadas, en realidad, ya no requieren pácticamente de señalización para que los automovilistas las respeten, no ingresen a ellas y sigan los desvíos disponibles.
Fuente: CicloRecreoVía Santiago de Chile